Macri y el plan primavera

El Gobierno de Argentina para detener el proceso inflacionario que vive el país y recuperar la estabilidad de la economía implementó un plan conocido como “Doble Cero”. El cual tiene características muy parecidas a la fórmula financiera que se realizó en el año de 1988, durante el gobierno de Raúl Ricardo Alfonsín, conocido como el Plan Primavera, que buscaba detener la debacle economía del país.

Para entender, las políticas económicas adoptadas por el Gobierno de Macri es importante conocer las similitudes y diferencias del Plan Doble Cero con respecto al Plan Primavera. Es por ello, que es importante definir cada plan y conocer las medidas de cada uno.

Mauricio Macri¿Qué es el Plan Primavera?

El Plan Primavera es un conjunto de medidas económicas y financieras que se adoptaron a partir de agosto de 1988 para hacer frente al proceso inflacionario en el que se encontraba Argentina. El gobierno de Alfonsín con este plan busca regular el precio del dólar, a través del establecimiento de tos tipos de cambio. Asimismo, se llega a un acuerdo con el sector empresarial y los trabajadores para congelar los precios y salarios, entre otras medidas.

Medidas económicas y financieras del Plan Primavera

Para entender mejor el Plan Primavera implementado en 1988, es necesario conocer las medidas que se implementaron, las cuales se mencionan a continuación:

  • Tipo de cambio desdoblado: es decir, se establecieron dos tasas de cambio, existiendo un dólar comercial y uno financiero, el cual era un 20% más alto que el financiero.
  • Importaciones: en las importaciones se establece, que las primarias se liquidaban en el mercado con el dólar comercial y las importaciones industriales un 50% con el dólar comercial y el otro 50% con el dólar financiero.
  • Devaluación nominal: se establece del 11% y 22% para las exportaciones y un 33% para las importaciones.
  • Congelación de precios: como una medida para estabilizar la economía se congelaron los precios al valor de agosto, no obstante, se establecieron alzas en agosto y septiembre de 1,5% y 3,5%.
  • Incremento de tarifas en los servicios públicos: se permitió un aumento del 30% de los servicios públicos y luego estos valores fueron congelados.
  • Paritarias sin tope: se llegó a un acuerdo entre trabajadores y el frente obrero para congelar los salarios. No obstante, los sueldos del sector público subieron un 25%.
  • Emisión de bonos: el Banco Central emitió una gran cantidad de bonos con el fin de recoger el efectivo y evitar el incremento de la tasa del dólar, por la fuerte demanda.
  • Aumento de tasas de interés: los bonos emitidos se hicieron con tasas altas de interés con el fin hacerlos atractivos.
  • Licitación de dólares: el Banco Central realizó constantes licitaciones de dólares con el fin de mantener el tipo de cambio.
  • Reducción del IVA: la tasa del IVA pasó del 18% al 15% para evitar presiones inflacionarias. Esta tasa también fue reducida para las importaciones de maquinaria para el sector industrial.
  • Privatización de empresas: esta medida se venía aplicando desde el Plan Austral.

Efectos del Plan Primavera

El Plan Primavera en sus inicios logró tener éxito debido a que la inflación mensual que tenía dos dígitos, es decir era del 25% en agosto pasó a ser de 6,8% en diciembre. Debido a las altas tasas de interés el gobierno logró recaudar dólares, lo que permitió recuperar las reservas y el valor de la divisa fue controlado.

No obstante, este plan tuvo un revés, por diversas causas una de ellas fue el panorama político, ya que se acercaban elecciones y existía el temor en el mercado, lo que ocasionó que las renovaciones de títulos y letras cayeran. Aun cuando el Banco Central implementó medidas para hacer frente a esta situación, pero no surtieron el efecto, lo que hizo que las inversiones se paralizaron. Las liquidaciones se retuvieron e inevitablemente el dólar comenzó a subir a una velocidad desmedida, ocasionando una híper inflación.

Plan doble cero

El Plan doble cero al igual que el Plan Primavera es un conjunto de medidas económicas para intentar la estabilización económica. El cual consiste en tener una emisión monetaria cero, junto con un déficit fiscal primario cero. Por medio de este plan el Banco Central busca financiar al Tesoro Nacional y sostener el superávit cero, además de la emisión monetaria igual, con el fin de tener una armonización en la política fiscal y monetaria.

Este plan arrancó en el último trimestre del 2018 de la mano de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el cual va a cubrir en su totalidad las necesidades financieras del sector público hasta fines del 2019.

Efectos financieras del Plan doble cero

La base monetaria cero uno de los pilares del Plan doble cero, trae subas adicionales y licitaciones casi diarias del Leliq, lo que genera un alza en las tasas de interés con niveles de hasta un 70%. Estos rendimientos tan elevados, suelen trasladarse a otros instrumentos financieros en pesos, a los cuales tienen acceso los inversores y que genera demanda en las colocaciones en moneda local.

No obstante, los principales inversores están actuando con mayor prudencia con respecto a las reacciones tácticas de los operadores del exterior, que buscan instrumentos de “trading” para obtener ganancias a corto plazo.  Ya que los inversores analizan este nuevo plan monetario y cambiario y le genera dudas sobre la capacidad del gobierno de poder mantener sus efectos en el tiempo.

Los agentes económicos han generado desconfianza debido a la crisis de los últimos meses y se presagia una recesión, por las tensiones políticas y sociales que se presentan en el país. Tras el acuerdo con el FMI, se ha generado una reacción de cautela frente a los bonos, por cuanto se considera que el Plan doble cero está sujeto a riesgos de importancia.

 

Aun con la intervención del FMI se ha logrado tener una respuesta contundente de los inversores, ya que el riesgo país sigue rondando los 600 pb. Actualmente, los rendimientos de Argentina se ubican por encima del 9% a 10 años, lo que impide regresar al crédito voluntario externo, aun con la ayuda del FMI.  Es por ello, que el escenario financiero se sigue tomando con prudencia de parte de los inversores, puesto que se visualiza muy volátil.

 

 

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