Alarma en la city

05/10/01 El mercado finalizó una semana trágica con récords alarmantes en sus índices

El Indice Merval cayó 10,9% en la semana, cerrando en los 215 puntos, niveles que no registraba desde los meses previos a la instrumentación del plan de convertibilidad, mientras que el riesgo país cerró en los en 1.868 puntos básicos.

Buenos Aires, Argentina.- La Argentina sufrió en los últimos días un fuerte deterioro del contexto económico -político, que se sumó al volátil contexto internacional generado luego del atentado a los Estados Unidos.

La espectacular caída de la recaudación del mes de septiembre volvió a arrojar dudas sobre el cumplimiento de la ley de déficit fiscal cero. Ante esta situación, los políticos, en la recta final para las elecciones de próximo 14 de octubre, buscaron conseguir votos con nuevos ataques al modelo económico. Ello llevó a un derrumbe del mercado bursátil, a niveles máximos históricos para el riesgo país y a revertir la baja registrada por las tasas de interés en las últimas tres semanas.

La pirotecnia verbal de los políticos abarcó desde la devaluación hasta una reestructuración unilateral de deuda entre tenedores locales pasando por la renuncia de ministros relevantes. El mercado argentino no pudo entonces acompañar la mejora registrada por las principales plazas financieras internacionales que se vieron beneficiadas por una nueva baja en las tasas de interés.

El Indice Merval cayó 10,9% en la semana, cerrando en los 215 puntos, niveles que no registraba desde los meses previos a la instrumentación del plan de convertibilidad. Las acciones argentinas acumulan una pérdida del 24.4% desde el 10 de septiembre, día previo al atentado.

Las empresas vinculadas a la demanda interna y las que registran mayores niveles de endeudamiento en dólares fueron las más afectadas por la ola vendedora.

IRSA cayó un 18,4% en la semana, mientras que las centrales eléctricas en promedio perdieron un 14 por ciento. Los bancos también sufrieron fuertes bajas que en promedio alcanzaron al 14 por ciento. El Grupo Galicia (GALI), principal papel en la nueva composición del Indice Merval, cayó en las últimas cinco ruedas un 15% y acumula una pérdida del 44% desde el 10 de septiembre.

Por el contrario, las acciones que mejor enfrentaron el vendaval vendedor fueron aquellas vinculadas a la exportación y aquellas que registran bajos niveles de endeudamiento.

Los bonos también se vieron afectados por la presión vendedora. La caída de los mismos provocó que el viernes el riesgo país de Argentina alcanzara su máximo histórico intradiario al ubicarse en 1.924 puntos básicos, cerrando al final del día en 1.868 puntos básicos, gracias a las compras de bonos preventivas para cubrir posiciones vendidas frente a un fin de semana largo.

El valor de cierre implica una suba semanal de 257 puntos básicos, muy superior a los 101 puntos básicos de suba del riesgo brasileño y a los 17 del riesgo país mexicano.

Los bonos Brady de Argentina perdieron más del 5% en las últimas cinco ruedas, mientras que los títulos emitidos tras el megacanje de deuda de junio, el Global 2008 y el Global 2018 cayeron 11% y 13%, respectivamente. A estos precios, la tasa interna de retorno de estos bonos se ubican en el 26% y 20%, respectivamente. Cabe aclarar que el mercado operó con muy bajo volumen de negocios.

Las Letes también operaron con tendencia a la baja, aunque con una magnitud más atenuada; en promedio perdieron 1 por ciento. Estos instrumentos de corto plazo presentan un rendimiento del 21% y 27% para los papeles con vencimiento en diciembre del 2001 y marzo del 2002, respectivamente.

La bolsa brasileña acompañó la baja de los papeles argentinos perdiendo en la semana un 7,9% en dólares y acumulando desde el ataque terrorista una merma del 23% en la misma moneda.

La bolsa mexicana, por su parte, estuvo a medio camino entre las caídas de Brasil y Argentina y la mejora de las acciones americanas registrando en la semana una mejora del 1,8% en dólares.

La suba de los papeles de Estados Unidos –la segunda mejora semanal consecutiva- fue impulsada por un nuevo recorte de 50 puntos básicos en la tasa de interés, por el anuncio de un recorte impositivo por 60 mil millones de dólares y por la expectativa de mejores resultados en algunas empresas tecnológicas en el tercer trimestre. En esta línea, los inversores vendieron bonos para comprar acciones llevando a que los índices Nasdaq y Dow Jones cierren en 1.605,3 y 9.119,8 puntos, ganando un 7% y un 3.1%, respectivamente en la semana. El mercado accionario aún opera 5% por debajo de los precios registrados antes del ataque.

En Estados Unidos, todas las buenas noticias ya fueron divulgadas y explicaron la trayectoria alcista de las últimas dos semanas. Ahora, comenzarán a conocerse los datos de la economía real que mostrarán el deterioro de las expectativas tras el ataque terrorista y los inversores tendrán que evaluar nuevamente el posicionamiento en papeles privados.

Esta semana seguirá manteniendo altas dosis de volatilidad. Por un lado, es la previa a las elecciones del 14 de octubre por lo que no es esperable que baje el tono de los discursos proselitistas. Por otro lado, se conocerán los datos del cierre fiscal de la tesorería en septiembre, variable clave para evaluar las chances de éxito de la nueva ley de déficit cero.

Todos los ojos estarán puestos en la evolución de los agregados monetarios para evaluar el impacto del reciente deterioro en los niveles de riesgo sobre los niveles de depósitos y reservas.

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